Cadáver
Allí estaba el cadáver, sobresaliendo de la bolsa que lo contenía, con sus jugos chorreados sobre el pavimento. Un enjambre de palomas sobreexitadas picoteaban su cuerpo, indiferentes al olor putrefacto producto de la descomposición acelerada por un sol de las tres de la tarde. Seguramente había caído del camión y allí había quedado, por pura negligencia del operario. Y allí quedaría, a la espera de otros depredadores, hasta que algún barrendero se dignara a recoger los restos de ese pollo que engalanaba el acceso al depósito de mercadería de una importante cadena de supermercados.
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